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Díganme si no, en ocasiones el congestionamiento vial parece llevarnos a una fuente de inspiración inagotable. Lo digo porque en estos días y camino a mi oficina –haciéndome 40 minutos más de lo normal- la musa disfrazada de agente de tránsito entonando el clásico: avance, avance, avance, avance, avance. Me ha tocado.
Recuerdo que hace un par de años, leyendo un libro de Immanuel Velikovsky sobre historia antigua me encontré un capítulo que hablaba sobre el cambio de polaridad que hubo en nuestro planeta hace varios cientos de años.
Ese párrafo lo tengo entre ceja y ceja y es que, hace poco un catedrático de la UVM San Angel mencionaba el mismo tema pero ahora con la preocupación de que una mínima alteración en los polos terrestres pudiera cambiar la polaridad de nuestros cotidianos enchufes.
Sí, los enchufes utilizados para conectar ese moderno celular, la consola de videojuegos que tanto desvelo –y victorias- me ha ocasionado, la PC que en este momento utilizo para escribir este blog y que tú estas utilizando para leerlo.
Conste que mencioné que si te parece “malviajado” este post puede ser culpa del congestionamiento vial que me chuto diario en avenida Constituyentes.

Continúo pues. La preocupación por la dependencia de la electricidad para mi no es nueva, incluso puede ser para muchos una minucia, sin embargo para su servidor es una esas preocupaciones existenciales que carga uno a diario. Denme chance ¿no?
Pues resulta que este fin de semana la preocupación volvió a renacer pero ahora de forma inalámbrica. Y es que el canal de tecnología de la BBC menciona que científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) lograron transmitir electricidad sin utilizar cables.
Dicen que le pueden llamar “wi-tricidad” por aquello de que “wi” es la abreviación de inalámbrico. Esta solución se basa en lo que nuestros maestros de física se cansaron de repetir como la “resonancia de ondas electromagnéticas de baja frecuencia, esto hace que por lo pronto la wi-tricidad no pueda viajar grandes distancias.
Se que es un excelente paso hacia una vida sin cables. Pero de que la dependencia hacia la electricidad esta vigente, no hay duda.
Nos seguimos leyendo en migueflores.com.mx