











Los viajes ilustran… y Cuba má.
Alguien dijo por ahí que los viajes ilustran y pues, tuve que estar en La Habana para darme cuenta que ahí se construyo el primer Capitolio (ver video) y que una de sus plazas con mayor simbolismo se encuentra frente al edificio de intereses norteamericanos -algo así como la embajada- y ésta se encuentra totalmente confrontada por banderas de luto, y no solo eso, sino para entender cómo y porqué el gobierno controla y/o administra los bienes y servicios de toda la Isla y entender por que un profesional puede en ocasiones vivir mejor de taxista o vendiendo flores -cobrando en pesos convertibles- que ejerciendo su profesión.

Cuba es maravillosa y su gente es culta hasta las cachas, ron, dominó y el juego de pelota -béisbol- es la recreación para ellos. Claro que para la gente que desea estar en casa está la opción de televisión o prensa con programación continua de literatura, talleres de ajedrez, y torneos de pingpong desde China.
Reforma energética, reforma electoral, tarjetas de crédito, automóviles importados, cremas para rejuvenecer… esos típicos espectaculares de nuestro México, son sustituidos por los mismos espectaculares que reviven frases de José Martí, El Ché, Camilo Cienfuegos, etc.
Vaya que hay que estar ahí para vivir esa gran experiencia de pasear en un Ford 51 o tomar un taxi fabricación soviética o en su caso, pasear en “la guagua” de fabricación coreana. Eso si, de respetar y en ocasiones temer a la policía uniformada y de civil que no se andan con rodeos (me detuvieron dos veces) y tener claro que nunca se le debe mentir.

Me gustaría seguir platicando de esto pero creo que -si ustedes lo permiten- podemos seguir conversando con un tequila o mejor aun, la bebida típica de la Isla, un “Cuba Libre”.
¡Salud!
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