No es ninguna noticia que Internet siga definiendo un mundo interconectado. En nuestro país existen más de 17 millones de usuarios que de alguna manera usan la red y esto puede ser por medio de mensajería instantánea, e-mail, blogs, website, celulares, PDAs, IPTalk y un larguísimo etcétera. Con ello -he de confesar- me acostumbré a ver una parte de esa red social virtual a la que pertenezco, en un extraño “En línea / Ausente”, y si me voy a los extremos puedo decir que mis contactos los puedo definir en una dimensión binaria.
De todos estos contactos que tengo son muy pocos a los que jamás he estrechado su mano y al resto posiblemente ha pasado mucho tiempo que lo hice. Sin embargo ¿Cuántas personas realmente conocemos de manera directa? Aquí van los números.
Dejando a un lado la alegoría de estrechar su mano de forma directa, el grupo de gente que conocemos esta calculado en más de 500 personas por individuo, ahora bien; si a este grupo le ponemos la etiqueta de “conocidos de primer grado” sabemos que irremediablemente cada uno de ellos conocerá a otros tantos individuos, a estos se les puede llamar “conocidos de segundo grado”. Todo esto se repetirá hasta un tercer, cuarto y quinto grado. ¿Y por qué no hasta el sexto grado? Bueno pues se dice que en el sexto grado ya no nos quedaría a nadie por conocer en este poblado mundo. ¡Quiuuubo!
Hago una pausa porque deseo comentar una situación que viví con mis amigos Alejandra, Diego, Marcos y su servidor en una comida en la condesa. Quizás no tenga nada de espectacular para el lector; pero fue sorprendente como al final de la comida se hablo de una quinta persona que asegurábamos no conocer Marcos y yo. Al día siguiente fue una sorpresa saber que el –desconocido- quinto individuo era el novio de una amiga que 5 días antes me habían presentado en una fiesta.
Esta anécdota viene a colación en la teoría de los sistemas de comunicación basada en redes sociales que sirven para estudiar problemas –y algunos para hacer negocios- en donde expertos en computación de la Universidad de Cornell Jon Kleinberg ha dedicado parte de su tiempo en hacer un mapa de conexiones completito. Esta red consigue hacer una localización en colectivo. Es decir; el mapa sabe como encontrar a una persona, aunque ninguna de ellas la conozca.
Pero ¿Estamos realmente tan cerca unos de otros? En los años 50s el sociólogo Ithiel de Sola Pool planteó la llamada hipótesis de los seis grados de separación entre dos habitantes de este planeta en donde podemos establecer una cadena de personas que se conozcan de manera que los podemos ligar uno tras otro. Curiosamente esa cadena no tiene más de 6 eslabones. Una especie de parentesco planetario que no deja de sorprender.
Si esto se aplica a la informática, se pueden proporciona mecanismos prácticos para optimizar las conexiones dentro de Internet. Actualmente se calcula que los “grados de separación” entre páginas web son de 16 a 20 Clics de una página cualquiera otra dentro de la red mundial. El número es sensiblemente mayor que en el caso humano porque las páginas no tienen tantas conexiones o hipervínculos como conocidos tienen las personas.
¿Nos conocemos?




= Spanish to English
= Spanish to French








September 1st, 2006 at 2:08 am
Roger, si tú participaste en semejante proyecto ¡¡¡¡¡MIL FELICIDADES!!!!!
Siempre habrá quienes nunca han logrado nada y por eso piensan que es imposible que un “simple mexicano” tenga cualquier tipo de logro y en lugar de sembrar un sueño inspirador en sus mentes, prefieren refugiarse en la idea de que es imposible y eres mentiroso. De lo cual seguramente te reirás, porque te consta que es cierto, tú estuviste ahí, en tal mega proyecto ¡Enhorabuena!
Miguel Angel: Ya te envié mi e-mail a tu cuenta. Saludos.
Enviado por Científica - 15-agosto-2006 a las 13:55
Yo vivo a poco mas de 3 mil kilometros del DF, y mexicanos que me he encontrado y que nunca habia visto, resulta con que una fue mi vecina, otra que a su primo lo conozco y otros que conocen a un antiguo compañero de trabajo.
Enviado por Santo Mojado - 15-agosto-2006 a las 11:48 Enviar mail al autor
Así es mi estimada científica. También existen cifras de la pérdida en el vocabulario por la influencia de los medios digitales.
Saludos y gracias por tu comentario
PD. ¿Puedo saber tu correo electrónico?
Enviado por Miguel Angel Flores - 15-agosto-2006 a las 11:43 Enviar mail al autor
Es importante subrayar que las redes sociales de internet tienen una característica muy específica que las hace diferentes a las clases de “socialización” existentes: no tiene límites geográficos.
Ello, en principio, debería servir como una base para entender y comprender que no será posible estrechar la mano de todos aquellos con quienes conversamos o tenemos contacto (a no ser que se posean los recursos suficientes para hacer esos viajes o que nuestros contactos se ubiquen en nuestra misma ciudad, por supuesto.)
Esto no es algo nuevo. Lo digo porque formé parte de la que considero la primera red social en internet que facilitó que los usuarios crearan los contenidos y que, al mismo tiempo, dichos contenidos fueran usados por los grandes buscadores y directorios. Hablo del Open Directory Project.
¿A cuántos de esas personas estreche la mano? A una… y eso porque es un amigo a quien sugerí que nos apoyara para crear “el más grande directorio editado por humanos”.
Si el Open Directory Project no les suena, sólo piensen que –hasta donde tengo conocimiento– la Wikipedia tuvo sus origenes en esa misma comunidad de editores, donde se pueden encontrar desde programadores hasta escritores, pasando por médicos, abogados, contadores, estudiantes y un largo etcétera.
Enviado por Roger - 15-agosto-2006 a las 11:33 Enviar mail al autor
¡Què pequeño es el mundo! Tal y como le dije a mi vecino Mario Antonio cuando estreché su mano en persona, además de que él a su vez conocía bien a los colegas que trabajan directamente conmigo.
Sin embargo, es asombroso que podamos comunicarnos en tiempo real con individuos ubicados incluso del otro lado del mundo; y al mismo tiempo, nos sea imposible establecer una comunicación efectiva con nuestros seres queridos. Es increíble que podamos cerrar negocios exitosos con personas que no conocemos y al mismo tiempo seamos incapaces de expresar nuestros sentimientos y más íntimos deseos, aún sabiendo que por no hacerlo, dañaremos seriamente a las personas que amamos y a nosotros mismos.
Es paradógico que entre más evolucionan los medios de comunicación, más solo y aislado se sienta el individuo.
Enviado por Científica - 15-agosto-2006 a las 08:38